Si oímos a nuestro gato de pronto, comenzar a estornudar repetidas veces, es probable que tenga un resfriado o gripe común. La gripe es una enfermedad que ataca también a los felinos, sobre todo, durante los meses de invierno, y puede afectar aún a los felinos más robustos. La gripe felina es una enfermedad viral que produce ojos llorosos, escurrimiento nasal, repentinos ataques de estornudo, problemas respiratorios, fiebre y tos, que se traduce en algo parecido a un ronquido fuerte. A menudo la enfermedad puede traer visibilidad del tercer párpado y también conjuntivitis.

Esta afección es altamente contagiosa para los felinos entre si, que en los gatos adultos puede desaparecer espontáneamente entre los 7 y 10 días. Sin embargo, puede llegar a ser bastante delicado, inclusive mortal, cuando se trata de cachorros muy jóvenes, madres que amamantan y gatos ya viejos.
Generalmente, se contrae por algunas deficiencias alimenticias que ocasionan bajas defensas en el animal, cambios de temperatura y por haber estado expuesto al virus.
Lo mas aconsejable, si el gato presenta estos síntomas es llevarle al veterinario sobre todo si se trata de gatos cachorros o viejos, aún cuando en los adultos jóvenes, suele desaparecer sola. Sin embargo lo mejor es que reciba tratamiento adecuado con antibióticos y si tiene fiebre, con algún antipirético, que debido a la extremada sensibilidad de los gatos a los medicamentos, lo mas recomendable, es que sea medicado en cuanto a tratamiento y dosis, por su veterinario.
Un gato con gripe, debe recibir cuidados especiales, para evitar cualquier otra complicación fundamentalmente, las de carácter respiratorio como neumonía, y también anemia y deshidratante, lo cual puede ser mortal en el caso de gatitos cachorros.
Si su gato tiene “gripe”, manténgalo en un ambiente cálido y abrigado, con líquido suficiente, que necesita ingerir para evitar la deshidratación.
|



